Con un clima político caldeado por el debate del DNU en Diputados y las secuelas de los hechos violentos de la semana pasada, el Gobierno se prepara para una nueva jornada de protestas en el Congreso. En este contexto, se desplegará un megaoperativo de seguridad con más de dos mil policías para garantizar el orden durante la movilización de jubilados.
Recompensa por información sobre disturbios
El Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich, ofreció una recompensa de 10 millones de pesos para quienes aporten datos que permitan capturar a los responsables de los disturbios ocurridos durante la marcha de jubilados del miércoles pasado. Esta medida busca identificar y detener a quienes generaron caos y daños durante la protesta.
La ministra Bullrich ya identificó a 29 personas que habrían participado en los actos violentos. Presentó pruebas que corroborarían su responsabilidad y solicitó allanamientos en sus viviendas para determinar si tienen vínculos con organizaciones ilícitas, como las barras bravas.
Megaoperativo de seguridad
Ante la nueva marcha de jubilados, el Gobierno reforzará la seguridad con un operativo que incluirá más de dos mil efectivos policiales. El objetivo es prevenir incidentes similares a los ocurridos en la protesta anterior, donde se registraron destrozos y enfrentamientos.
El operativo no solo busca proteger a los manifestantes y a los ciudadanos, sino también garantizar el normal funcionamiento de las instituciones y el espacio público. Las autoridades han reiterado su compromiso de respetar el derecho a la protesta, pero también de actuar con firmeza ante cualquier acto de violencia.
Contexto político y social
La nueva marcha de jubilados se da en un contexto político tenso, marcado por el debate del DNU en Diputados y las repercusiones de los disturbios de la semana pasada. Los manifestantes exigen mejoras en sus haberes y políticas que garanticen una mejor calidad de vida para los adultos mayores.
El Gobierno, por su parte, busca equilibrar la atención a las demandas sociales con la necesidad de mantener el orden público. La recompensa ofrecida y el megaoperativo de seguridad reflejan esta estrategia, que combina medidas preventivas y acciones concretas para sancionar a los responsables de los disturbios.
La nueva marcha de jubilados pone a prueba la capacidad del Gobierno para manejar protestas en un clima de alta tensión. Con un megaoperativo de seguridad y una recompensa para identificar a los responsables de los disturbios, las autoridades buscan garantizar el orden sin afectar el derecho a la protesta.